Porque lo único que deseaba era volver a lo de siempre. O no. No. Mierda... No, porque no sé qué es lo de siempre, ¡joder!, si siempre es lo mismo... Que no, que no es que sea siempre lo mismo. Es que siempre acabo dentro de un caos de confusiones, malentendidos, odios, cariños, amores, desamores, mierda y más mierda, que ahoga tanto a unos como a otros. Unos dicen: "Oh, estoy hecho un mar de dudas." Y una mierda, yo no estoy hecha un mar de dudas, yo estoy metida en un mar de desgracia. A ver, digamos que no estoy metida del todo, soy una isla. O no. No. No sé. ¡Qué raro! Tras mucho pensar, porque yo pienso, porque me gusta. Pues eso, que, tras mucho pensar, he llegado a la conclusión (no sé si será la acertada, pero esta vez pienso que si) de que la vida me da oportunidades, decenas, cientos, miles quizá... oportunidades que yo no sé aprovechar. Pienso que quizá sea por tanto pensar. O por dejar de pensar cuando me convenzo de que es por tanto pensar. La cosa está en que no ha llegado este mar hasta mi así como así... creo que me he autorrodeado de él... (lamadrequemeechó como puede llegar a tomárselo alguno... pero, en fín, no es ese el tema). Me he transformado en isla no por obra y gracia del espíritusanto, no, sino por obra y gracia de la señorita Lokkospin, que se lo curró, ¡pordió! ¡BRAVO!
Vamos a ver, no vayan ustedes a pensar que esto es real. Tampoco soy tan desgraciada... O si. Vamos, que no lo sé todavía, me faltan cosas por confirmar. Que puedo llamarme buscadoradelaverdadsobremimisma o cosas así... Rediez, que difícil es decir estas cosas con palabras comprensibles.
Esto es La mía vida, señoras y señores.
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